El precio de la verdad, el periodismo irreal de Stephen Glass

24 Feb

PR15_GLASS/ Rocío Gómez Fabra

El título de esta película, El precio de la verdad, es una buena frase que además se puede aplicar prácticamente a todos los aspectos de la vida. Pero nadie puede negar que es el título perfecto para un film que trata sobre periodistas, mejor dicho, sobre el trabajo que desempeña el  periodista, cuyo principio máximo es la verdad. Esto último no debía tenerlo muy claro Stephen Glass, periodista sobre el que está basada esta película.

El precio de la verdad narra la historia de Stephen Glass un joven y prometedor redactor de la revista norteamericana de política The New Republic. Compaginaba su trabajo en dicha publicación con colaboraciones esporádicas con revistas como Harper’s o Rolling StoneLos inicios de su carrera fueron muy buenos y enseguida comenzó a destacar gracias a los impresionantes artículos que redactaba y que sorprendían al resto de compañeros. Por ello, fueron los primeros decepcionados cuando se descubrió que la mayoría de sus artículos eran parcial o completamente inventados.

Momento del film en el que los redactores de Forbes contrastan las informaciones

Todas sus mentiras salieron a la luz a raíz de la publicación del artículo ” Hack Heaven”  que trataba sobre una supuesta convención de hackers. Cuando Adam Penenberg, un redactor de Forbes digital, contrastó algunas informaciones de la historia, se dio cuenta de que muchos de los datos, lugares o personas que nombraba Glass no existían. A partir de ahí comentaron esto al por entonces director de The New Republic, Charles Lane, y éste realizando su propia investigación, comprobó que todo el artículo había sido inventado. Mas tarde descubrieron que al menos  27 de las 41 historias de Glass  contenían material infundado.

Cinco titulares que me han impactado sobre la película:

1- “El periodismo está lleno de fantasmas, lo bueno es que ese tipo de periodistas te ayuda a destacar”, Hayden Christensen en su papel de Stephen Glass.

2- “Hay directores buenos y también malos, tendréis de todo. Espero que algún día tengáis un director extraordinario”.  Hayden Christensen en su papel de Stephen Glass.

3- “Un buen director defiende siempre a sus redactores”, Hayden Christensen en su papel de Stephen Glass.

4- “Aquí no se escapa nada, si no lo tienes comprobado, no lo entregues”.

5- Cuando la redacción de Forbes digital comienza la investigación, trabaja en continuo contacto con la redacción de The New Republic.

Cinco conclusiones a las que nos llevan los titulares anteriores:

1- Es un poco hipócrita que al principio de la película el personaje lance esta afirmación, cuando él realmente es uno de esos fantasmas de los que habla. Incluso cuando ya todo el mundo sabe que no sólo ha mentido una vez sino que hizo de la mentira una herramienta de trabajo, el seguía defendiéndolo. Te podrán enseñar mejores o peores cosas en la carrera, pero en una de las cosas en que tanto profesores, como alumnos, como los buenos periodistas, coinciden es en que la veracidad y la verdad son los principios fundamentales de periodismo.

2- Es cierto que el jefe es el capitán del barco y el que dirige, para bien o para mal, el trabajo de los redactores. Pero eso no quiere decir que cada redactor no sea responsable de su propio trabajo, ni que un buen director sea aquel que te deje hacer lo que quieras y cómo quieras, ya que, aunque muchos idealicen con la idea de que no es así, en el periodismo también hay unas normas, y como tal, hay que cumplirlas.

3- Esta tercera afirmación va un poco ligada a la anterior, en cuanto a que un buen director debe defender siempre a los redactores a su cargo y apoyarles y ayudarles en todo. Pero en todo aquello que sea lícito, es decir, cuando el redactor haya hecho bien su trabajo. Con esto no quiero decir que si un artículo no es del todo bueno el director no deba defender el trabajo del redactor, si no que debe hacerlo siempre y cuando éste haya sido realizado con las premisas básicas que rigen la actividad periodística.

4- El contrastar las informaciones es quizá lo más importante a la hora de enfrentarte a un artículo. El periodista debe estar seguro al 100% de que lo que va a contar al mundo es verdad, ya que, debemos ser conscientes de la influencia que la prensa tiene en las personas. Además, en la película, y por tanto en la historia real, se ve claramente la diferencia entre un buen periodista y un “fantasma” cuando Adam Penenberg y el director Charles Lane realizan sus investigaciones respecto al artículo de Glass. Ahí se muestra de manera clara lo que un buen periodista abría hecho: ir al lugar, investigar el suceso y las personas que se ven envueltas en él, solicitar información, comprobar si otras publicaciones se han hecho eco de la noticia…

5-Este y con él ponemos fin a las conclusiones, es un hecho que llamo mi atención. Cómo la redacción de The New Republic no puso ningún impedimento y facilitó toda la información que desde Forbes Digital se solicitó. Normalmente se muestra una imagen de extrema competitividad entre los distintos medios de comunicación y ver cosas de este tipo te hace pensar que quizá este mundo no es  tan “malo” como a veces nos lo quieren pintar.

Creo que esta película es una lección para todos aquellos que estamos estudiando periodismo, ya que te hace ver lo fácil que se puede caer si no somos conscientes de la importancia de la verdad, sobre todo en nuestra futura profesión.

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