Las amenazas y grandezas de un oficio que vive “el fin de una época”

20 Abr

PR19_Iñaki Gabilondo / Sandra S. Manzanares Lucas

El fin de una época es el libro que Iñaki Gabilondo ha utilizado para dar a conocer su opinión sobre el oficio de contar las cosas, como él llama al Periodismo, los profesionales que trabajan en este oficio y todo lo relacionado con él. También del tema creciente en los últimos años sobre la transición del Periodismo, la que abarca como algo natural. Sin fatalismos, aunque a veces reconoce ser un poco pesimista. Tales interpretaciones carecerían del mismo valor sino procedieran de un periodista tan experimentado como Gabilondo, que, a lo largo de las páginas intercala sus argumentos con anécdotas o situaciones que él ha vivido; cosa que hace que el relato cobre una gran credibilidad y le otorga un valor añadido.

 

Ficha técnica:

Portada de 'El fin de una época'

– Título de la obra: “El fin de una época”

– Autor: Iñaki Gabilondo

– Fecha, lugar: Septiembre de 2011, Barcelona

– Número de edición: Primera

– Editorial: Barril & Barral

– ISBN: 978-84-9989-124-8

– Depósito legal: B-23238-2011

– Precio: 8,95 euros

– Número de páginas: 174 en las que quedan incluidos apartados como el índice, el prólogo, los dieciséis capítulos y un glosario personal del periodista.

 

Argumento de la obra:

 El fin de una época es un ensayo del consagrado periodista Iñaki Gabilondo en el que muestra sus impresiones sobre el Periodismo. Ya en sus primeras páginas, con la  dedicatoria (“A ti, del que todos se ríen cuando dices que quieres ser periodista), hace referencia a las generaciones venideras de periodistas, cosa que hará durante toda la obra. Gabilondo se centra en el futuro de la profesión: en la ética de los nuevos periodistas, el modo de trabajo, cómo repercuten los avances de la tecnología en las redacciones…

Actualmente vivimos un proceso de cambio y de nuevos panoramas en muchos aspectos del periodismo. La era digital y sus consecuencias han llegado a nosotros y ello, no le hace especial ilusión a Iñaki Gabilondo, aunque acepta el cambio con naturalidad pues éste no es el primero que se produce en el periodismo. Y  no significa la muerte del periodismo tradicional. Si bien es cierto que él es un hombre educado en la vieja escuela de comunicadores que seguía un cierto orden narrativo y dedicaba el tiempo y el espacio al desarrollo de informaciones, confía en el nuevo modelo siempre y cuando sea llevado a cabo por periodistas con responsabilidad social y principios éticos. Pilares fundamentales del oficio que deberían ser obligatorios.

La profesión se ha ido deteriorando por los intereses de personajes poderosos de influir sobre las informaciones, pero también por el distanciamiento de los periodistas del foco de la noticia. Las leyes del mercado se están imponiendo a los principios éticos y contribuyen a la censura. Iñaki Gabilondo se siente afortunado por decir siempre lo que ha querido y por ser respetado. Aunque como dice en el libro, el respeto se gana por lo que el periodista siempre ha intentado mantenerse al margen de relaciones con políticos o empresarios que fueran más allá del plano laboral para mantener la distancia que le permitiese ser objetivo.

Y no sólo el papel de políticos y empresarios está deteriorando la imagen del “oficio de contar las cosas”, sino que según Gabilondo, el papel de las agencias ha tomado demasiado protagonismo en detrimento del espíritu periodístico que era el que llevaba a un periodista a buscar la noticia, tomar contacto con los demás y contar lo que realmente está sucediendo e interesa a la gente. Ahora al llegar a las redacciones, sin hacer nada ni moverse de la mesa, el periodista tiene la materia prima para elaborar una noticia de manera mecánica, sin enterarse mucho de la historia porque eso ya lo cuenta en el teletipo o al alcance de un solo click.

Por otra parte, Gabilondo agradece la suerte de la que ha gozado en el plano laboral y de las alegrías que le ha regalado su profesión. Puede presumir de ser un contemporáneo perpetuo al que le ha tocado vivir procesos inolvidables que le han brindado la oportunidad de trasladar a los demás importantes noticias y reflexiones provocadas por acontecimientos como el fenómeno Beattles, la caída del Muro de Berlín, la transición y democracia españolas… En cierto modo, con el fin del periodismo como él lo concibe también ha llegado el momento de su adiós.

 

Valoración del libro:

Imagen de Gabilondo/El Periódico

El fin de una época es un libro ameno, de contenidos acertados y bien tratados. Como si de un reportaje tras otro se tratara, Gabilondo cuenta una vez más algo que tiene interés para alguien. De sus opiniones y argumentos invitan a reflexionar sobre el Periodismo. Estas palabras durante una entrevista en el Diario de Sevilla resumen a la perfección las ideas y el fin último del libro: “Los periodistas van a sobrevivir en la medida en que sean útiles a la sociedad y van a ser derrotados por la propaganda en la medida en que no ejerzan bien esta utilidad y se conviertan en herramientas del poder instrumentos de otro tipo de intereses. Creer que el periodismo no tiene una responsabilidad social es una condena de muerte para el periodista, por este camino el periodismo morirá, y pronto”.

            La manera de hacer ver lo que quiere decir con parábolas o símiles se agradece por parte del lector porque aunque la lectura y la historia sean fáciles de seguir, a veces se necesita un respiro. Una vez más Gabilondo pensando en los demás. Así, utiliza la parábola de Shopenhauer para explicar el equilibrio de distancias que ha de existir entre los periodistas y los políticos o gente de poder. Los puercoespines, en invierno, tienen que acercarse unos a otros para darse calor y no morir de frío, pero si lo hacen demasiado podrían morir a causa de las heridas de las púas. Deben mantenerse a la distancia justa que les proporcione calor y les permita seguir con vida. Igual que los periodistas que si se acercan demasiado pueden cometer errores que no hubieran cometido desde la distancia.

La única parte que me ha parecido fuera de lugar ha sido en el capítulo número ocho, cuando hace referencia a Intereconomía como un medio “directamente consagrado al terrorismo informativo” y cuando después, acusa a Pedro J. Ramírez y a Federico Jiménez Losantos de buscar protagonismo entre otras cosas. De acuerdo que el periodista debe asumir su papel de segunda voz, y que hay medios que se exceden en sus funciones, pero no todos son de derechas como parece apuntar Iñaki Gabilondo. Por lo demás, y en líneas generales, El fin de una época es un gran libro recomendable no sólo a aquellos que empiezan su andadura en el periodismo y a los que llevan ya tiempo en ella, sino que es una invitación a la sociedad a conocer en qué consiste el verdadero oficio de contar las cosas.


Citas interesantes de El fin de una época:

– “La realidad es que están sucediendo millones de cosas diferentes, de tal modo que el relato cambiaría por completo si fueran otros los hechos seleccionados.” (Página 24)

– “Uno siempre cree que el tiempo en el que vive es el momento cenital en la historia de la humanidad.” (Página 43)

– “El periodismo debería desarrollarse de acuerdo con unos parámetros intocables.” (Página 45)

– “La política ha malacostumbrado a todos al decir que si algo no aparece en código penal ni el código civil, se puede cometer todo tipo de tropelías.” (Página 46)

– “Existen muchos tipos de periodistas, si bien el que yo considero paradigma del ideal es el de una vida entregada a ser testigo.” (Página 53)

– “Si yo fuera profesor de periodismo, pondría a mis alumnos una asignatura llamada ‘Los demás’.” (Página 59)

– “Hay que asumir la condición de segunda voz.” (Página 79)

– “La gente no le tiene ningún respeto a los medios de comunicación; le tiene miedo. Miedo porque el periodismo te puede hundir.” (Página 91)

– “Los protagonistas del drama son borrados de un escobazo a los dos minutos porque el escenario es instantáneamente ocupado pos los políticos.” (Página 97)

– “Es necesario vindicar el legítimo derecho de las personas a cambiar su manera de pensar, por muy periodistas que sean.” (Página 111)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: